Vistas de página en total

sábado, 12 de octubre de 2013

LAS REGLAS DEL JUEGO


Septiembre 2013

 

Dentro de cada ciencia, proceso, gobierno, sistema o empresa existen siempre unas reglas o variables básicas cuyo funcionamiento es de capital importancia para su subsistencia, y, de igual modo, es imprescindible conocer su existencia y comportamiento para poder entender el conjunto. Además, estas variables están siempre interrelacionadas entre ellas, con lo cual es preciso conocer las interacciones que sufren todas las demás al variar cada una de ellas. Lo mismo sucede en la economía. No se puede empezar a comprender la macroeconomía si no conocemos las reglas básicas en forma de variables, y sus múltiples interrelaciones entre ellas. Entrando en materia, las principales variables que rigen toda la estructura económica son el tipo de interés, el tipo de cambio, la tasa de ahorro, la tasa de inversión, el PIB la inflación y el déficit público. Empecemos con repasar sus definiciones:

-PIB: Indicador que representa la riqueza de una economía. Técnicamente, es el valor monetario de los bienes y servicios finales producidos por una economía en un período determinado. PIB = C+I+G+X-M, es decir, lo que se consume mas lo que se invierte más el Gasto Público más lo que se exporta menos lo que se importa.

-Tipo de interés: Es el coste de oportunidad del dinero, es decir, lo que te cuesta tener tu dinero en el bolsillo en lugar de ponerlo en una entidad financiera. Más técnicamente, el tipo de interés actual de referencia (Euribor), es el precio al que se prestan dinero los bancos en el mercado interbancario.

-Tipo de cambio: Es el precio de una moneda en relación a otra, es decir, el precio de convertir una divisa en otra.

-Ahorro: Es la diferencia entre el ingreso disponible y el consumo efectuado por una persona,  empresa o  administración pública. Dicho de otro modo, el ahorro es la parte de la renta que no se destina al consumo.

-Inversión: No confundir inversión macroeconómica (la que nos ocupa) con inversión financiera. Aquí hablamos de todo lo que represente aumentos de bienes de capital (bienes de equipo, estructuras o existencias), no de inversiones en entidades financieras, valores mobiliarios, etc. Es decir, el término inversión solo lo realizan las empresas o autónomos, no los particulares (a excepción de la compra de viviendas que según contabilidad nacional sí se califica como inversión).

-Inflación: Es el incremento sostenido de los precios de los bienes o servicios que produce una economía en relación a su moneda.

-Déficit público: Diferencia entre lo que gasta y lo que ingresa una economía. Para determinar porcentualmente su valor se relaciona con el PIB.

 
Empecemos las interrelaciones y siempre vistas desde la perspectiva del PIB, ya que todas las políticas macroeconómicas deberían ir encaminadas a propiciar un crecimiento de la riqueza del país. Incluso las políticas tendentes a reducir el desempleo deberían pasar por incrementos del PIB. De nada sirve  que se diera trabajo a todos los desempleados en España si el PIB no lo puede soportar. Por el contrario, con crecimientos del PIB cada vez se necesitaría más mano de obra reduciendo el desempleo. Pero ¡ojo!, mirad de qué se compone el PIB, porque hay muchos caminos y trampas, algunas ocultas: PIB=C+I+G+X-M.  

Consumo (C): Políticas tendentes a que se potencie el consumo harán que la riqueza conjunta sea mayor. El consumo hace que se gire más rápidamente la masa monetaria de una economía, además de estar directamente relacionado con la inversión, ya que como más consumo la cadena de producción se pone en marcha para reponer el producto consumido, con lo cual el PIB se incrementa doblemente. No obstante, hay un pequeño gran problema ante los excesos de consumo, la inflación. Como más consumo haya, es decir, como haya más demanda para los mismos productos, estos subirán de precio. La inflación, como iremos viendo, actúa como freno en muchas de las variables que trataré. ¡Que fácil sería la economía si no existiera la inflación!. Es el termómetro a controlar de manera rigurosa, ya que si se dispara el desastre está asegurado en forma de pérdida de competitividad, pérdida de valor adquisitivo (principalmente en rentas fijas) y peor redistribución de la riqueza. De este modo, incrementar el consumo es vital, pero siempre con políticas tendentes a contener la inflación, como por ejemplo, políticas tendentes a incrementar la inversión (producción empresarial) o la competitividad para que el incremento de consumo quede compensado y no se repercuta en incremento de precios.

 Ahorro (s) e Inversión (I): Con interacciones muy parecidas al consumo, pero con pequeñas variantes. Como he comentado consumo genera inversión, pero al revés no sucede, o al menos la correlación es mucho más suave y dilatada en el tiempo. Aunque sea de Perogrullo, cabe decir que para invertir lo que se requiere es tener dinero o que te lo dejen. Y para ello es imprescindible que lo tipos de interés estén bajos. Si tienes dinero pero los tipos están altos, quizás preferirás seguir teniendo tus dineros en el banco, ya que te dan mucha rentabilidad, más quizá de la que te puede dar la inversión que te planteas, o no estás dispuesto la asumir el riesgo de la inversión solo para ganar in pequeño porcentaje más. Es decir, los tipos bajos hacen que el ahorro se canalice hacia la inversión. Los que no tienen dinero para su inversión, o lo tienen pero prefieren pedirlo prestado, ante tipos de interés bajos (el precio de la inversión a crédito) lo pedirán muchos más inversores que si están altos. Es decir, la inversión, fundamental para que la riqueza de un país se incremente, requiere de tipos de interés bajos, pero….ahí vuelve otra vez la mosca cojonera de la inflación. Tipos bajos generan calentamientos de la economía, incrementos de demanda interna e….inflación de nuevo. De nuevo, bajar drásticamente los tipos de interés no servirá por si sólo si no va acompañado de políticas de productividad e I+D+I (investigación, desarrollo e innovación) e importante para la inversión, generar credibilidad nacional e internacional para que se establezca un marco de confianza que haga a las empresas tanto nacionales como internacionales invertir en nuestro país. Para ello un marco legal, fiscal  y jurídico propicio es fundamental.

 Gasto Público (G): El gasto que realiza el gobierno es indiscutible que genera riqueza por sí mismo, ya que como si fuera una empresa se comporta del mismo modo que la inversión. La diferencia con ésta es que el gasto público daña la balanza presupuestaria de la economía, es decir, incrementa el déficit público. Si se incrementa el gasto público que computa en el PIB generando riqueza, para equilibrar el desequilibrio presupuestario se deberá, o bien reducir el gasto público no productivo (por ejemplo las pensiones) o incrementar los impuestos….Les suena algo esto…plan E de Zapatero, reducir las pensiones, incrementar impuestos…Bajo mi punto de vista, incrementos desmesurados de gasto público productivo sí que mejorarán a corto plazo el PIB pero el coste a pagar es directo y demasiado alto por lo expresado anteriormente. Con reducciones de gastos públicos no productivos la calidad de vida se ve repercutida directamente, afectando a reducciones del consumo, y la subida de impuestos también repercute en la reducción del consumo y de la inversión, con lo cual no conseguimos nuestro objetivo y nos quedamos peor. Pan para hoy hambre para mañana.

 Exportaciones, importaciones y tipo de cambio (X, M, e): La diferencia entre lo que una economía es capaz de exportar y lo que necesita importar, es decir, su Balanza Comercial, es factor directo de generación de riqueza en una economía. En líneas generales, el tipo de cambio viene determinado por la oferta y la demanda de la divisa en cuestión. Fácil, si se demandan más euros que se ofertan, su precio sube ante las demás divisas, y al revés. Así, economías con Balanzas Comerciales positivas suelen tener divisas fuertes y valoradas, ya que sus mayores exportaciones, al realizarse en divisa local, hacen que se demande más que la oferta que se pone al mercado en las menores importaciones. También existe una relación a tener en cuenta en cuanto al tipo de cambio y el tipo de interés. Cuando una economía decide subir tipos de interés, su moneda queda fortalecida ya que inversores internacionales decidirán comprar productos (deuda, bonos, etc.) de esa economía por la mayor rentabilidad que les da la subida de tipos. Esto hará que se demande divisa local y que en consecuencia ésta suba de valor. Al subir el tipo de cambio, crecerán las importaciones y se reducirá la exportación, reduciéndose el PIB. Lo mismo sucede en sentido contrario si se reducen los tipos de interés. Es decir, bajadas de tipos de interés propician bajadas del tipos de cambio, lo que incrementan las exportaciones y en consecuencia la economía crece.

 Tipo de interés (r) e inflación: Sin tener una incidencia directa en el PIB, es el motor que lo mueve todo, la válvula que se debe tocar para ajustar el sistema. Ante tipos de interés altos, la economía se enfría, es decir, se desacelera la actividad. Por un lado los particulares ahorradores no sacarán el dinero de sus bancos al darles una rentabilidad elevada, con lo cual el ahorro seguirá estable y no se consumirá. Tampoco los particulares pedirán créditos para adquirir lavadoras, coches, etc., al estar muy caros, con lo que se frenará doblemente el consumo y así el PIB. Por la parte de las empresas pasará exactamente lo mismo pero con la inversión, no se pedirá a un banco un préstamo para ampliación de la nave, maquinaria, etc. al estar altos. Por otro lado, ante tipos bajos, la economía se calentara, fluirá la actividad. Tanto empresas como particulares no querrán ahorrar al no darles rentabilidad suficiente, por lo que el ahorro se canalizará hacia la inversión y el consumo. Como he comentado anteriormente, el problema de mantener el tipo de interés bajo es el incremento de los precios asociados al incremento de la demanda, solo combatibles con mejoras de productividad que hagan que la oferta se incremente compensando el incremento de la demanda. Actualmente, el Banco Central Europeo está utilizando el tipo de interés como herramienta moderadora de los crecimientos y las crisis. Lo suben en etapas de crecimiento para no provocar inflación, y lo bajan en etapas de crisis como la actual para fomentar el crecimiento de la economía.

 
En líneas generales, estas variables son las que fundamentalmente mueven todas las decisiones económicas en el mundo. Como han podido comprobar, se debe ser un buen estratega para tomar las decisiones correctas para preveer las consecuencias dependiendo de las interrelaciones entre ellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario