El otro día vi el programa El Hormiguero de Antena 3. El
presentador, Pablo Motos, tenía como invitados a los cantantes Andy y Lucas. En
medio de la distendida conversación, hablaron, como no, de la crisis. No se si
fue Andy o fue Lucas (siempre los confundo) que dijo algo interesante, él sabía
como salir de la crisis: Que el Banco de España empezara a fabricar dinero en
cantidades ingentes y lo repartiera a los españoles. Los españoles pasarían a
ser ricos de la noche a la mañana. Pagarían sus hipotecas, se comprarían
coches, electrodomésticos, etc… El cantante, cuando acabó su exposición, dijo
que sabía que esto no podía funcionar, pero no sabía, ni nadie le había sabido
explicar, porque esto tan simple no daría resultados. Lo que me hizo pensar de esto es que yo ya lo
había oído anteriormente en un par de ocasiones, una en una conversación de
barra de bar en la que yo no conocía a los comensales, solo puse la oreja, y
otra preguntado directamente por un amigo. Lo curioso de todo esto es que en
las tres ocasiones se dijo que saben que esto no puede funcionar, pero no saben
porque. Bueno, creo que es sencillo explicarlo.
Efectivamente Andy (o Lucas), comensal, amigo. Esto no puede
funcionar. De hecho, si funcionara ya se habría hecho. En primer lugar decirle
al buen cantante que los encargados de ordenar la impresión de dinero no es el
Banco de España, sino El Banco Central Europeo, pero para la explicación que
nos ocupa esto da lo mismo.
Lo primero que se tiene que tener claro es que el dinero no
es riqueza, es solo un medio de pago. Lo que genera la riqueza es la capacidad
productiva de un país. Para que lo tengamos todos claro, pongamos un simple
ejemplo llevado al absurdo para tener una mejor comprensión.
Imaginemos un pequeño país en el que solo hay dos
consumidores y una tienda para poder consumir el único producto que producen,
zarzaparrilla. Los dos consumidores ganan 12.000 € al año y lo destinan íntegramente
a comprar 12.000 kilos de zarzaparrilla, a razón de 1 € por kilo. El propietario
de la tienda se dedica a producir él mismo la zarzaparrilla, y vende la
totalidad de su capacidad productiva a sus dos clientes. Hasta aquí todo
normal. Pero, ¿que pasa si el Banco Central de nuestro pequeño y absurdo país
de repente imprime 24.000 €, y lo
reparte a partes iguales entre sus (dos) ciudadanos? Pues que los ciudadanos
pasarían a tener el doble de dinero del que tenían antes. Los ciudadanos, con
el doble de dinero en el bolsillo irían a la tienda a consumir sus 12.000 €
adicionales que les ha dado el generoso Banco Central. Pero ahí empiezan los
problemas, ya que el pobre tendero no va a poder producir el doble de zarzaparrilla
para atender al doble de demanda que le viene de golpe de sus doblemente ricos
clientes, ya que no tiene capacidad productiva suficiente. ¿Y que va a hacer
entonces nuestro angustiado a la par que feliz tendero? Pues hacer lo que
siempre se hace cuando la demanda supera a la oferta, subir al doble el precio
de la zarzaparrilla, pasando de 1 € por kilo a 2 € por kilo. !!!!Bienvenidos a
la ley de la oferta y la demanda, que lo marca todo en la economía!!!! ¿Como quedará entonces nuestro país? Pues es
fácil imaginarlo, con todos sus consumidores con el doble de dinero que antes
de las medidas adoptadas por su Banco Central, pero pudiendo comprar lo mismo
porque los precios de los productos se han doblado.
El avezado lector puede decir: Si, de acuerdo, pero ¿porque
el tendero-productor de zarzaparrilla no intenta comprar el exceso de demanda
que no puede atender en otro país? Ya que el país tiene el doble de dinero, el
impreso por su Banco Central, podría importar lo que le falta. Bien, pero sigue
sin funcionar. Para hacer esto, nuestro país se debería proveer masivamente de
la moneda del país desde donde realizaría sus importaciones, por lo tanto
habría un desajuste entre la oferta y demanda de divisas entre los dos países
motivado por el incremento en la demanda
de moneda del país a importar. Otra vez la dichosa ley de la oferta y la
demanda, cuyo resultado sería una automática subida del precio de la divisa, es
decir, devaluación de la moneda del país importador en relación al exportador,
con lo cual a nuestro productor le costaría el doble la zarzaparrilla importada
que la que él produce, y como consecuencia repercutiría este doble coste a su
precio de venta, que volvería a ser de modo inexorable 2 € por kilo.
Este simple ejemplo es exactamente lo que pasa en una
economía real, con millones de productos, productores y consumidores. Imprimir
moneda no genera riqueza, tan solo hace que ésta pierda valor, al tratarse solo
de un medio de pago. La impresión de moneda siempre debe ir relacionada con la
capacidad productiva del país, que es lo que verdaderamente genera la riqueza.
De este modo, y volviendo a nuestro país, una política monetaria coherente para
solucionar el problema ocasionado por la mala política monetaria de su Banco
Central sería dotar políticas de estímulo para que nuestro productor pudiera
comprar o modernizar su maquinaria productora de zarzaparrilla para doblar su
producción, lo cual haría que la oferta y demanda de nuestro preciado producto
volviera a equilibrarse y los precios volvieran a 1 € por kilo siendo los
consumidores doblemenente ricos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario