Diciembre 2013
Puedo decir que a lo largo de mi trayectoria profesional he
tenido que lidiar con muchas entidades de crédito. Me han aprobado operaciones
que no había por donde cogerlas, y tumbado otras que eran rentables y seguras. Ciertamente
me he llevado alegrías, pero también desencuentros. Todo ello me ha servido para
tener experiencia en abordarlos, y saber de cierta manera como actúan, qué
necesitan, y qué necesitas tú si requieres hacer una operación con ellos.
Con esta entrega intentaré marcar unas premisas, a modo de
decálogo, para que el lector las tenga en cuenta a la hora de pedir dinero a una
entidad de crédito. Son las siguientes:
Previamente, ten en cuenta lo siguiente:
- Es de Perogrullo, pero hazte una vez más esta pregunta: ¿Realmente necesitas el crédito? ¿Para qué lo necesitas? ¿Te puede interesar más otras vías de financiación que la bancaria, incluida la propia?
Si has decidido ir al banco, debes saber que:
- La
banca gana. Salvo contadísimas excepciones siempre ha sido así y siempre
lo será. Asúmelo. Ella ganará con la operación, seguro, y si no no la
hará.
- Las
operaciones a realizar con los bancos deben ser de tú a tú. Nunca afrontes
una negociación bancaria asumiendo que te está haciendo un favor, nunca le
digas gracias. Ten muy presente que él gana, sino no firma, y que él gana
dinero dejando el suyo a gente como tú, que eres su cliente.
- No
propongas la operación a un solo banco. 3 mínimo. Es una de las armas que
tienes. Recuerda, tú eres el cliente, y el banco el proveedor, y de
proveedores hay muchos, aprovéchalo, es de las pocas ventajas que tienes.
- Conoce
el funcionamiento de las entidades. A nivel general te puedo decir que salvo
contadas entidades el que va a decidir si te conceden o no el crédito no
es el director de tu oficina ni el gestor de empresa que tienes asignado,
sino el departamento de riesgos de la entidad. Dependiendo de la cantidad
solicitada, tu expediente va a un u otro nivel departamental, pero siempre
dentro del departamento de riesgos. Esta situación hace que los directores
de oficina se escuden en ellos cuando no te aprueban la operación. Siempre
hablan en tercera persona. Esto no significa que ellos no sean un agente
importante en la operación, ellos les transiten toda la documentación a
aportar y su feeling personal, aunque no son los que finalmente deciden,
salvo operaciones muy de muy poco importe (20.000 € o menos,
aproximadamente).
- Los
bancos, al igual que tú, solo prestan dinero al que están seguros que se
lo va a devolver. Tenlo en cuenta.
- El dicho que los bancos te dan paraguas cuando hace sol y te lo quitan cuando llueve es cierto. Se vuelven locos por prestar dinero al que no lo necesita, y no les gusta prestarlo al que lo necesita imperiosamente. Se listo, no muestres esa necesidad aunque la tengas, ahorra frases como “es mi última esperanza, estoy en tus manos, etc…”
Una vez has tenido en cuenta esto, prepara concienzudamente
la visita. Te doy unas pautas:
- Pide
cita. Si es de empresa, con el gestor de empresa de la sucursal, si es a nivel
particular, con el director o subdirector de la oficina.
- Prepara una breve presentación, claramente dividida en cuatro partes
- Quien
eres o quienes sois: Preséntate a tí y también, si lo tienes, a tu equipo
directivo. Véndete.
- Qué
proyecto tienes: Sé conciso pero preciso y ordenado. Aporta cifras.
Rehuye cifras desorbitadamente optimistas. Sé realista.
- Qué
necesitas y porqué: Sé claro, ¿Necesitas una póliza, un crédito ICO, una
línea de avales, una línea de descuento de pagarés? ¿De qué importe?
¿Porqué? Se coherente con tu proyecto.
- Qué ofreces: Dí si estás o no dispuesto a ofrecer garantías personales, si estás dispuesto a domiciliar recibos, nóminas, dar seguros, rentings, etc.. todas estas herramientas les encanta a las entidades y son muy útiles para que las entidades tengan argumentos para aprobarte la operación. Además, el director de tu oficina tiene parte de su sueldo variable en función de estas contrapartidas, por lo que si las ofreces te venderá mejor al que lo tenga que aprobar.
Ten por seguro que de estos puntos
el más importante eres tú y tu equipo, muy por encima del proyecto que tienes
entre manos. Recuerda el punto 6. Tu nunca dejarías dinero a un desconocido o a
alguien en que no confías aunque te presentara un proyecto increíble, en cambio
sí puedes prestar dinero a una persona en la que confías, que además la tienes
por competente, y que tiene entre manos un proyecto sólido.
- No
aceptes la operación a cualquier precio. O al menos antes de aceptarla
asegúrate lo que te va a suponer y que no puedes obtenerla a mejor precio.
Las matemáticas de las operaciones financieras son muy complejas y las
entidades financieras lo saben y no dudarán en decirte medias verdades,
que a veces ni los que te lo dicen lo saben. Mira el total de comisiones
que genera la operación, no solo el tipo de interés aplicado. Hay veces
que con el tipo de apertura, de estudio, de cancelación parcial, etc.
puede doblar el tipo aplicado. Haz o que te haga alguien si tú no eres
capaz un resumen global del precio total de la financiación.
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