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jueves, 2 de mayo de 2013

¿PORQUE NO IMPRIMIMOS DINERO, NOS FORRAMOS TODOS Y SALIMOS DE LA CRISIS?


 Mayo 2.013


El otro día vi el programa El Hormiguero de Antena 3. El presentador, Pablo Motos, tenía como invitados a los cantantes Andy y Lucas. En medio de la distendida conversación, hablaron, como no, de la crisis. No se si fue Andy o fue Lucas (siempre los confundo) que dijo algo interesante, él sabía como salir de la crisis: Que el Banco de España empezara a fabricar dinero en cantidades ingentes y lo repartiera a los españoles. Los españoles pasarían a ser ricos de la noche a la mañana. Pagarían sus hipotecas, se comprarían coches, electrodomésticos, etc… El cantante, cuando acabó su exposición, dijo que sabía que esto no podía funcionar, pero no sabía, ni nadie le había sabido explicar, porque esto tan simple no daría resultados.  Lo que me hizo pensar de esto es que yo ya lo había oído anteriormente en un par de ocasiones, una en una conversación de barra de bar en la que yo no conocía a los comensales, solo puse la oreja, y otra preguntado directamente por un amigo. Lo curioso de todo esto es que en las tres ocasiones se dijo que saben que esto no puede funcionar, pero no saben porque. Bueno, creo que es sencillo explicarlo.

 

Efectivamente Andy (o Lucas), comensal, amigo. Esto no puede funcionar. De hecho, si funcionara ya se habría hecho. En primer lugar decirle al buen cantante que los encargados de ordenar la impresión de dinero no es el Banco de España, sino El Banco Central Europeo, pero para la explicación que nos ocupa esto da lo mismo.

 

Lo primero que se tiene que tener claro es que el dinero no es riqueza, es solo un medio de pago. Lo que genera la riqueza es la capacidad productiva de un país. Para que lo tengamos todos claro, pongamos un simple ejemplo llevado al absurdo para tener una mejor comprensión.

 

Imaginemos un pequeño país en el que solo hay dos consumidores y una tienda para poder consumir el único producto que producen, zarzaparrilla. Los dos consumidores ganan 12.000 € al año y lo destinan íntegramente a comprar 12.000 kilos de zarzaparrilla, a razón de 1 € por kilo. El propietario de la tienda se dedica a producir él mismo la zarzaparrilla, y vende la totalidad de su capacidad productiva a sus dos clientes. Hasta aquí todo normal. Pero, ¿que pasa si el Banco Central de nuestro pequeño y absurdo país de repente imprime 24.000 €,  y lo reparte a partes iguales entre sus (dos) ciudadanos? Pues que los ciudadanos pasarían a tener el doble de dinero del que tenían antes. Los ciudadanos, con el doble de dinero en el bolsillo irían a la tienda a consumir sus 12.000 € adicionales que les ha dado el generoso Banco Central. Pero ahí empiezan los problemas, ya que el pobre tendero no va a poder producir el doble de zarzaparrilla para atender al doble de demanda que le viene de golpe de sus doblemente ricos clientes, ya que no tiene capacidad productiva suficiente. ¿Y que va a hacer entonces nuestro angustiado a la par que feliz tendero? Pues hacer lo que siempre se hace cuando la demanda supera a la oferta, subir al doble el precio de la zarzaparrilla, pasando de 1 € por kilo a 2 € por kilo. !!!!Bienvenidos a la ley de la oferta y la demanda, que lo marca todo en la economía!!!!  ¿Como quedará entonces nuestro país? Pues es fácil imaginarlo, con todos sus consumidores con el doble de dinero que antes de las medidas adoptadas por su Banco Central, pero pudiendo comprar lo mismo porque los precios de los productos se han doblado.

 

El avezado lector puede decir: Si, de acuerdo, pero ¿porque el tendero-productor de zarzaparrilla no intenta comprar el exceso de demanda que no puede atender en otro país? Ya que el país tiene el doble de dinero, el impreso por su Banco Central, podría importar lo que le falta. Bien, pero sigue sin funcionar. Para hacer esto, nuestro país se debería proveer masivamente de la moneda del país desde donde realizaría sus importaciones, por lo tanto habría un desajuste entre la oferta y demanda de divisas entre los dos países motivado por el  incremento en la demanda de moneda del país a importar. Otra vez la dichosa ley de la oferta y la demanda, cuyo resultado sería una automática subida del precio de la divisa, es decir, devaluación de la moneda del país importador en relación al exportador, con lo cual a nuestro productor le costaría el doble la zarzaparrilla importada que la que él produce, y como consecuencia repercutiría este doble coste a su precio de venta, que volvería a ser de modo inexorable 2 € por kilo.

 

Este simple ejemplo es exactamente lo que pasa en una economía real, con millones de productos, productores y consumidores. Imprimir moneda no genera riqueza, tan solo hace que ésta pierda valor, al tratarse solo de un medio de pago. La impresión de moneda siempre debe ir relacionada con la capacidad productiva del país, que es lo que verdaderamente genera la riqueza. De este modo, y volviendo a nuestro país, una política monetaria coherente para solucionar el problema ocasionado por la mala política monetaria de su Banco Central sería dotar políticas de estímulo para que nuestro productor pudiera comprar o modernizar su maquinaria productora de zarzaparrilla para doblar su producción, lo cual haría que la oferta y demanda de nuestro preciado producto volviera a equilibrarse y los precios volvieran a 1 € por kilo siendo los consumidores doblemenente ricos.